LA FORMULA PARA EL EXITO O EL FRACASO

El Fracaso no es un evento simple y cataclísmico.

 

No fracasamos de la noche a la mañana. El Fracaso es el resultado inevitable de una acumulación de pobres ideas y peores elecciones. Para ponerlo más simple, el fracaso es nada mas que unos pocos errores de criterio repetidos día a día.

 

Porqué alguien cometería un error de criterio y después fuera tan inconsciente de repetirlo día a día? La respuesta es porque él o ella piensan que no es importante.

 

Para nosotros mismos, nuestros actos diarios no parecen tan importantes. Un descuido menor, una pobre decisión, o una hora perdida generalmente no resultan en un impacto inmediato y cuantificable. Mas frecuentemente de lo que parece, nos escapamos de las inmediatas consecuencias de nuestras acciones.

 

Si no nos hemos preocupado por leer siquiera un libro en los últimos noventa días, esta falta de disciplina no parece tener una inmediata consecuencia en nuestras vidas. Y como nada drástico nos sucede después de los primeros noventa días, repetimos el error de criterio por otros noventa días mas, ya así sucesivamente.

 

Por qué? Porque parece que no es importante. En esto es donde radica el gran peligro. Peor que no leer un libro es no leerlo y no darse cuenta de que sí es importante!

 

Aquellos que comen mucho de los alimentos equivocados están contribuyendo a un futuro problema de salud, pero la alegría del momento oculta las consecuencias para el futuro.

 

No parece que fuera importante. Aquellos que fuman mucho o toman mucho van acumulando estas malas decisiones año tras año… porque simplemente parece que no fuera importante.

 

Pero el dolor y los lamentos de estos errores de criterio solo se han pospuesto para algún momento en el futuro.

 

Las consecuencias difícilmente serán instantáneas; mas bien, se acumularán hasta el inevitable día en que finalmente tendremos que reconocer el precio a pagar por nuestras pobres decisiones – decisiones que no parecían ser importantes.

 

El atributo más peligroso del Fracaso es su sutileza. En el corto plazo esos pequeños errores no parecen hacer ninguna diferencia. No nos parece que estamos cayendo.

 

De hecho, algunas veces éstos errores de criterio son acumulativos y ocurren durante un periodo de gran alegría y prosperidad en nuestras vidas.

 

Desde que no nos sucede nada malo, desde que no existen consecuencias inmediatas que nos llamen la atención, nosotros simplemente flotamos de un día al otro, repitiendo los errores, pensando las decisiones equivocadas, escuchando las voces equivocadas y tomando las decisiones equivocadas. Ya que el día de ayer no se nos cayó el cielo encima; en consecuencia nuestros actos fueron probablemente seguros. Ya que no pudimos observar consecuencias mensurables, probablemente sea seguro volverlos a repetir.

 

Pero? Nosotros debemos ser más inteligentes que ese simple razonamiento!

 

Si al final del día, cuando cometimos nuestro primer error de criterio, el cielo se nos hubiera caído encima, sin lugar a dudas hubiéramos dado los pasos para asegurarnos que ese acto no se volviera a repetir de nuevo.

 

Al igual que un niño que pone su mano sobre la hornilla caliente a pesar de que sus padres le advierten de no hacerlo, nosotros deberíamos haber tenido una experiencia instantánea que acompañe nuestro error de criterio.

 

Desafortunadamente, el fracaso no nos envía sus advertencias como lo hacían nuestros padres. Por esto es imperativo refinar nuestra filosofía de manera que podamos tomar mejores decisiones. Con una filosofía personal poderosa guiándonos en cada paso, podremos estar mas alerta de nuestros errores de criterio y darnos cuenta que cada error si importa. La buena noticia es que así como la fórmula para el Fracaso es sencilla, la fórmula para el Éxito es también fácil de seguir: “Son unas simples disciplinas practicadas cada día”.

 

Veamos ahora un interesante asunto que merece atención: Cómo podemos cambiar los errores en la fórmula del Fracaso por las disciplinas requeridas en las fórmulas del Éxito? La respuesta es haciendo que el futuro sea una parte importante de nuestra filosofía.

 

Tanto el Éxito como el Fracaso involucran consecuencias futuras, llámense las merecidas recompensa? o los inevitables lamentos resultantes de los hechos pasados.

 

Si esto es cierto, porque la gente no pone mas atención en reflexionar sobre el futuro? La respuesta es simple: Están tan atrapados en el momento actual que no pareciera importarles. Los problemas y exigencias de hoy en día son tan absorbentes para algunas personas que nunca paran lo suficiente para pensar en el mañana.

 

Que pasaría si desarrollamos una nueva disciplina que consista en tomar solo unos minutos cada día para mirar un poco mas adelante en el camino? Entonces nos será posible predecir las inminentes consecuencias de nuestra conducta actual.

 

Armados con esa invalorable información, podremos tomar las acciones necesarias para cambiar nuestros errores por nuevas disciplinas orientadas hacia el Éxito.

 

En otras palabras, disciplinándonos a nosotros mismos para ver el futuro con anticipación, estaremos en la capacidad de cambiar nuestros pensamientos, corregir nuestros errores y desarrollar nuevos hábitos para reemplazar los viejos.

 

Una de las cosas interesantes sobre la formula para el Éxito – practicar unas simples disciplinas cada día – es que da resultados casi inmediatos. Tan pronto como voluntariamente cambiamos los errores diarios en disciplinas diarias, experimentamos resultados positivos en un muy corto periodo de tiempo.

 

Cuando cambiamos nuestra dieta, nuestra salud mejora de manera notable en unas pocas semanas. Cuando comenzamos a ejercitarnos, sentimos una nueva vitalidad casi inmediatamente. Cuando comenzamos a leer, experimentamos el desarrollo de nuestra conciencia y un nuevo nivel de confianza en nosotros mismos.

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Cualquiera sea la disciplina que empecemos a practicar diariamente, nos producirá excitantes resultados que nos llevarán a mejorar aun más nuestra habilidad de desarrollar nuevas disciplinas.

 

La magia real de las nuevas disciplinas es que nos obligarán a corregir nuestra manera de pensar. Si fuéramos a empezar hoy día a leer libros, llevar un diario, asistir a clases, escuchar y observar mas, entonces hoy sería el primer día de una nueva vida encaminada hacia un futuro mejor.

 

Si empezáramos hoy a esforzarnos mas, y en todo momento hiciéramos un esfuerzo conciente y consistente para cambiar nuestros errores más sutiles y peligrosos por disciplinas constructivas y gratificantes, nunca volveríamos a conformarnos con una vida de sobrevivencia – si hemos probado los frutos de una vida de plena de significado!

 

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